Llega un momento en el que todos explotamos, conmocionamos y saturamos de ciertas situaciones, o sentimientos que se yo. El día de hoy fue normal, no hubo nada que no hubiera en los otros años pero, es feo no tener a quién decirle "feliz día", va como decir no tengo, no está presente en esta etapa de mi vida y la verdad me hace falta, más que antes cuando "lo tenía".
Nunca me dí cuenta como se iban dando las cosas, como nuestra relación cambiaba. De un día para el otro empece a notar que lo que creía tener se estaba yendo, como cuando agarras la arena con los dedos abiertos. era algo predecible, según los demás; tan predecible que de un momento a otro voló todo, se fue con todo, como cuando de la nada viene un viento que se lleva hasta la última hoja que había en un lugar.
Creo que nunca hice nada para que las cosas empeoraran o mejoraran, pero siempre está el orgullo en el medio de toda "pelea", mal entendido o capricho como en este caso, creo. El día que se me valla el orgullo con respecto a ciertas cosas, se va a tener que cumplir literalmente la frase "el día que los cerdos vuelen". y no va a pasar, lamentablemente. Uno de los dos tiene que ceder y no voy a ser yo y la verdad sé que el tampoco.
