sos mi primer y último suspiro del día, el resplandor de mis mañanas y el calor de  mis noches.
estas en cada lágrima, en cada risa. mi decir tiene de vos también mis silencios, pues si no te nombro te pienso.
 gritar, reír y llorar, todo está en tus manos y aunque mucho me cueste aceptarlo si te vas ¿qué queda de mí? más que un vacío enorme lleno de melancolía y la estadía en un estanque del que no se sale sino con mucha fuerza que no tendría. te ruego perdón y te prometo amor. que no se vayan las manos que sostienen mi alegría, que no me dejen los besos que me das día a día.
 sos la luz de mi alma y el poder que me calma (...)